¿Te has planteado nunca cómo influye el entorno en el aprendizaje del alumnado? ¿Nuestro entorno de aprendizaje favorece o condiciona el aprendizaje?

El artículo publicado por Magisterio, titulado “El día a día en un paisaje de aprenendizaje”, explica la importancia de tener en cuenta el entorno, ya que “uno de los grandes problemas que se encuentran los profesores que quieren trabajar con metodologías innovadoras y activas es la rigidez del entorno físico tradicional”.

Es por ello que Rosan Bosch ya hace tiempo que se dedica a “promover un uso del espacio mucho más eficaz, activando zonas de tránsito y exteriores como espacios de aprendizaje”. En el artículo se resumen, muy claramente, los seis espacios que se pueden encontrar en un paisaje de aprendizaje: Cima de la montaña, Cueva, Hoguera, Manantial, Manos a la obra y ¡Arriba! Estos seis espacios tienen funcionalidades diferentes y, en función de la tarea que el alumnado tenga que realizar, irán a trabajar a un espacio u otro.

Esto permite que cada uno de los espacios esté diseñado y estructurado en base al objetivo pedagógico que, de forma general, se promueve en cada espacio. ¿Habías oído hablar de ello?

Os animamos a leer el artículo completo para entrar un poco más en detalle en las ideas que comparte Rosan Bosch. Y si os habéis quedado con ganas, os proponemos también esta charla TED que hizo en Indianápolis, donde sigue reflexionando y compartiendo ideas sobre este tema.

Aunque las propuestas que se hacen en el artículo puedan parecer muy alejadas de nuestra realidad, os informamos que la Universidad Abierta de Cataluña también está investigando sobre los entornos de aprendizaje, concretamente sobre las SmartClassroom (ya que también tienen en cuenta cómo se debe hacer la integración de las tecnologías en estos nuevos espacios) y han trasladado este cambio de entorno a cinco centros escolares e institutos con buenos resultados.

A veces, lo que nos frena a hacer estos cambios son los gastos económicos asociados a la transformación, pero también es cierto que se pueden hacer cambios a pequeña escala donde, con un poco de imaginación, podemos ver espacios que ya tenemos pero con nuevos ojos.

¿Habíais oído hablar del término “soft skills”? ¿Qué habilidades tenéis en cuenta para que el alumnado tenga oportunidad de practicarlas y evaluarlas?


0 Comentarios

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

[]