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Seguro que todos hemos visto y hemos usado alguna vez una rúbrica, pero, ¿por qué la rúbrica? ¿Existen alternativas a la rúbrica? ¿Hay otros instrumentos? Hay varios tipos de evaluaciones y diferentes maneras de evaluar según el objetivo que nos hayamos fijado para esta evaluación:

¿Evaluamos para hacer el seguimiento del aprendizaje de nuestro alumnado? ¿Evaluamos para poner una nota? ¿Evaluamos para valorar el nivel de competencias alcanzadas? La respuesta a preguntas como estas nos ayudará a determinar qué, cómo y cuándo evaluar.

La rúbrica es uno de los elementos de evaluación más populares, pero hay muchos más. En eso nos centraremos hoy, en ofreceros distintas alternativas a la rúbrica para vuestra metodología de trabajo.

¿Qué son las rúbricas?

Las rúbricas son un tipo de cuadrículas de doble entrada que se utilizan como instrumentos de evaluación, ya que establecen una relación entre puntuación y criterios de evaluación, es decir, en las rúbricas se encuentra explícito el significado de cada puntuación o nota. Las rúbricas son muy útiles, ya que ayudan a hacer una valoración más objetiva, y, además, cuando se comparten con el alumnado, este sabe cómo debe ser el trabajo realizado para alcanzar la nota más alta.

¿Cómo hacer una rúbrica? Para elaborar una rúbrica es necesario disponer de los criterios de evaluación, es decir, tener redactado lo que se quiere evaluar. Una vez hecho, seleccionamos los puntos o notas que queremos asignar a la actividad (1, 2 y 3 puntos, o logro satisfactorio, logro notable y logro excelente, por ejemplo) y redactamos los grados de consecución, es decir, el significado de cada puntuación o nota.

Podéis consultar más información sobre las rúbricas en la web del INTEF, donde tienen un apartado específico, o incluso podéis utilizar rúbricas ya creadas consultando bancos de rúbricas como el .

Tres alternativas a la rúbrica

Evaluar con rúbricas es una muy buena opción, pero no la única, y existen otros instrumentos de evaluación que son una buena alternativa, como, por ejemplo:

  • Dianas de evaluació
  • Portafolios o carpeta de aprendizaje
  • Bases de orientación

¿Habíais oído hablar de alguno de estos instrumentos? ¡No os preocupéis! A continuación, os hacemos un pequeño resumen de cada uno.

¿Qué son las dianas de evaluación?

Una de las primeras alternativas a la rúbrica que os queremos presentar son las dianas de evaluación, un instrumento que ayuda a representar gráficamente el resultado de la evaluación. Para evaluar con dianas de evaluación, al igual que con la rúbrica, también es necesario haber redactado y acordado con el alumnado los criterios de evaluación de la actividad y los puntos o notas con las que calificar.

Se pueden usar como único instrumento de evaluación o de forma complementaria a otros, como, por ejemplo, de excelente complemento a la rúbrica, ya que ayudan a visualizar los resultados de la evaluación con una ojeada. También son muy útiles para registrar la evolución del alumnado en criterios de evaluación concretos, es decir, si evaluamos lo mismo del alumnado en diferentes momentos del curso y lo representamos con dianas de evaluación, será muy fácil ver si ha habido mejora o no en cada criterio de evaluación.

Podéis consultar más información sobre las dianas de evaluación en:

¿Qué es la carpeta de aprendizaje (portafolios)?

La carpeta de aprendizaje, o portafolios, es otro instrumento de evaluación que sirve como alternativa a la rúbrica, y en este caso recoge los aprendizajes que el alumnado va realizando durante todo el curso, es decir, incluye las actividades o trabajos realizados por el alumnado, pero también, y de manera imprescindible, las reflexiones que él hace sobre lo que ha aprendido.

¿Cómo hacer portafolios o carpetas de aprendizaje? No hay un único modo, y pueden ser en papel o digitales, por lo tanto, no hay requerimientos técnicos asociados a su utilización. En el portafolios es imprescindible que aparezcan las evidencias de aprendizaje y las reflexiones del alumnado sobre los aprendizajes, pero también puede incluir otros apartados, como un glosario, noticias o relatos de experiencias relacionadas con los contenidos de la materia, autoevaluaciones, fotografías, dibujos, etc.

Los portafolios o carpetas de aprendizaje ayudan al alumnado a tomar conciencia de lo que ha aprendido y cómo lo ha aprendido.

Podéis consultar más información sobre el portafolios o carpeta de aprendizaje en:

¿Qué son las bases de orientación?

Las bases de orientación también se llaman “guías de navegación” o “cartas de estudio”, y seguro que estos otros nombres nos ayudarán a entender qué son y cómo funcionan. Se trata de pautas o guías que ayudan a los alumnos a realizar una tarea, es decir, los pasos que estos deben seguir para resolver la actividad.

Evaluar con bases de orientación ayuda al alumnado a sistematizar un procedimiento o los pasos necesarios para la resolución de una actividad, y también facilita la planificación y el seguimiento de las tareas, ya que en cualquier momento puede consultar los pasos ya realizados y los que tiene pendientes.

grafico base de orientacion

Vemos, por lo tanto, que hay diferentes tipos de instrumentos de evaluación que suponen alternativas a la rúbrica. La elección de los instrumentos de evaluación deberá estar condicionada a qué y para qué evaluamos, ya que cada uno nos permitirá valorar de manera diferente el aprendizaje de nuestro alumnado, e incluso podemos utilizarlos todos de manera complementaria unos con otros.

Para saber más...

Si os interesa profundizar en el mundo de las rúbricas, las dianas de evaluación y los portafolios de aprendizaje, podéis echar un vistazo a nuestro curso sobre Herramientas de evaluación de las competencias.

¿Habíais oído hablar de las rúbricas? ¿Conocéis otros métodos no mencionados que sirvan de alternativa? ¡Comentadlos a continuación!


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